Hoy acaban de suspender el Dakar (acabo de aprender a poner el link ahora mismito después de varios (6) intentos) porque resulta, que ha habido una amenaza de atentado a los participantes de la carrera. la verdad que me parece una decisión sensata, en tanto en cuanto la amenza aparentemente es real ya que proviene de unos descerebrados con lo cual no es de extrañar que se tome en serio, de este modo una maquinaria que mueve cientos de millones se ha quedado parada por la amenaza de unos cretinos.
Pues bien, ajeno a  esta vorágine internacional, despreocupado, placidamente dispuesto, como florecilla campestre se encuentra nuestro héroe, como si fuera paseando por la gran vía a las doce del día, no pensando que está en medio del desierto con la típica cara de… que le caracteriza.
Lo peor no es que esté por alli, si no que me imagino la chuleria con la que vá y la sensación de que aquí no pasa nada. HASTA QUE PASA y entonces conmienza a gesticular como él y yo sabemos y “pide el libro de reclamaciones”.
NO TE PIENSO LLAMAR POR TELEFONO, PORQUE ES OBLIGACIÓN TUYA LLAMAR, como bien me dijo La Antorcha. Pero que sepas que estoy preocupado.